Flotilla Sumud

CORI-CI
El Ministerio de Asuntos Exteriores israelí informó a los medios internacionales que había logrado impedir que todos los barcos de la Flotilla Global Sumud (llamada Flotilla de la Libertad) entrasen en las aguas territoriales de la Franja de Gaza[1]. Sin embargo, por medios alternativos, se supo que el buque Mikeno había conseguido quebrar el bloqueo israelí y estaba a solo 11 kilómetros de la costa gazatí[2].
La Flotilla de la Libertad es una expresión del inmenso movimiento internacional de solidaridad y apoyo a la lucha del pueblo palestino y de repudio a la “limpieza étnica” que el Estado israelí realiza sobre ese pueblo, con métodos genocidas, desde su creación en 1948.
Estas movilizaciones se han profundizado desde el 7 de octubre de 2023, cuando el ejército sionista ocupó la Franja de Gaza e inició el más reciente episodio de esta limpieza étnica. Lo que sucede en Gaza es comparado a lo que hicieron los nazis con los judíos del Gueto de Varsovia, en 1943[3].
La Flotilla Global Sumud está integrada por más de 60 buques en los que viajan unas 500 personas de numerosos países, entre activistas, representantes de organizaciones políticas, sindicales, y de movimientos sociales, junto con conocidas figuras como Greta Thunberg. Cuando partieron sus barcos, desde diversas ciudades y puertos del mundo, recibieron el apoyo de miles de personas y se realizaron grandes actos[4].
Un gran valor simbólico
El objetivo de la Flotilla era llegar a las costas de la Franja de Gaza para entregar alimentos y medicamentos a sus pobladores. Esto es inaceptable para el Estado sionista, dado que su proyecto es apropiarse completamente de Gaza y, para ello, expulsar a la población palestina u obligarla a abandonar ese territorio. Para lograr ese objetivo, utiliza métodos genocidas: asesinar a miles de personas, el hambre como arma de guerra, y la destrucción de viviendas y de toda la infraestructura de agua, energía y atención de salud. Además, el Estado sionista trata de evitar, por todos los medios, que se filtre información de lo que sucede en Gaza y, para ello, ha asesinado a numerosos periodistas[5].
Si bien la llegada de la Flotilla no iba a revertir esa terrible situación, el hecho de que un barco haya logrado llegar a las costas de Gaza tiene un inmenso valor simbólico. Por un lado, es un mensaje al pueblo palestino: “millones en el mundo estamos con ustedes” a pesar de la acción de nuestros países imperialistas y de nuestros gobiernos nacionales. Por otro lado, demuestra que se puede quebrar el bloqueo israelí y se puede derrotar al Estado sionista, aunque este pretenda dar la imagen de que es invencible.
Por eso Israel actuó como lo hizo. A pesar de tratarse de una acción pacífica, atacó con drones a la Flotilla y, luego de poner a su Armada en alerta, envió un buque de guerra a interceptar y amenazar a sus dos embarcaciones principales. Luego, secuestró a gran parte de los tripulantes de los barcos, que fueron traslados por otro buque de la Armada israelí al puerto de Ashdod, donde algunos permanecieron detenidos e incomunicados a la espera de ser deportados, y otros fueron llevados a la cárcel de máxima seguridad de Ketziot, donde se reportaron maltratos y torturas. Además, hay tres activistas egipcios desaparecidos.
Los buques involucrados navegaban con banderas de varios países (España, Italia, Grecia, Libia, Túnez y, posteriormente, Turquía). Si nos referimos a las personas que viajaban en ellos, hay ciudadanos de más de 50 países. El Estado israelí actuó contra la Flotilla en aguas internacionales e incluso transgredió completamente el derecho internacional burgués. En otras palabras, sus acciones pueden y deben ser consideradas como una agresión o un acto de guerra contra esos países.
La reacción internacional
Al conocerse lo sucedido, comenzaron a realizarse actos y movilizaciones con cientos de miles de participantes en numerosas ciudades del mundo, en repudio a la agresión israelí a la Flotilla y exigiendo la inmediata liberación de los detenidos/secuestrados[6].
Queremos destacar de modo especial lo ocurrido en Italia: una central sindical (la CGIL) junto con varios sindicatos de base convocaron a una huelga general que paralizó el transporte y realizó grandes movilizaciones y bloqueos en numerosas ciudades del país, a las que se sumaron muchísimos jóvenes, especialmente estudiantes. Desde 2023 ha habido varias acciones de boicot a Israel y huelgas de trabajadores europeos en diversos países: Bélgica (2023), España (2024), Francia y Grecia (2025). Esta participación de los trabajadores organizados en apoyo a la lucha del pueblo palestino es un ejemplo a seguir en otros países[7].
La reacción de los gobiernos cuyos buques y ciudadanos fueron agredidos por el Estado israelí es más variada. Como era de esperar, Donald Trump respaldó y justificó las acciones israelíes, a pesar de que ocho militares retirados estadounidenses participaron de la Flotilla. Otro de los que apoya incondicionalmente el gobierno de Benjamín Netanyahu, el presidente argentino Javier Milei (ya muy desprestigiado y debilitado) optó por guardar silencio.
El francés Emmanuel Macron ha guardado silencio sobre la acción israelí y se ha limitado a pedir la inmediata liberación de sus ciudadanos detenidos. El brasileño Lula da Silva se limitó a “lamentar” el accionar israelí, a pesar de que la diputada brasileña Luzianne Lins (de su mismo partido) está entre los secuestrados[8]. Los líderes de la Unión Europea (a la que pertenecen España, Francia, Grecia e Italia) optaron por “no pronunciarse” sobre la “actuación israelí”.
La respuesta más contundente la dio el gobierno turco de Recep Erdogan, que calificó el accionar israelí contra la Flotilla como un “ataque terrorista”. También denunció que este ataque es la continuación de las “políticas fascistas y militaristas del gobierno genocida” de Benjamin Netanyahu y envió algunos barcos adicionales a la Flotilla.
En Latinoamérica, el gobierno colombiano de Gustavo Petro calificó que la detención de dos ciudadanas colombianas había sido un “secuestro de la Armada israelí”. Ordenó la inmediata salida de Colombia de los diplomáticos israelíes y comenzó el proceso para invalidar el tratado de libre comercio que su país tiene con Israel. Incluso siendo el gobierno que dio la mayor respuesta en este continente, es demasiado poco para responder al tamaño de las agresiones israelíes.
Un debate necesario
La CORI-CI y sus organizaciones nacionales participan de todas las movilizaciones y actividades de apoyo a la lucha del pueblo palestino contra los crímenes del Estado israelí, en unidad de acción junto con muchas otras organizaciones y activistas independientes.
En ellas, impulsamos especialmente seguir el ejemplo reciente de Italia y de otros naciones europeas: que los trabajadores organizados de todos los países tomen en sus manos este apoyo al pueblo palestino. No es la primera acción realizada por trabajadores de países europeos en apoyo a la lucha palestina y en repudio al Estado sionista, desde 2023. Hubo acciones de boicot a Israel o huelgas en Bélgica (2023), España (2024), Francia, Grecia, y una huelga anterior en Italia (2025).
En ese marco de movilizaciones unitarias, se plantean debates: ¿cuál debe ser el objetivo de la lucha palestina?, ¿cuál es el camino para lograr ese objetivo? Hay diferentes respuestas a esas preguntas y esas propuestas, las que, muchas veces, están enfrentadas entre sí[9].
El debate central es sobre si la lucha debe ser para que el pueblo palestino recupere todo su territorio histórico o si debe aceptar la existencia de los “dos Estados” en dicho territorio (uno judío y otro palestino, coexistiendo pacíficamente, con fronteras aún peores a las previas a la guerra árabe-israelí de 1967).
La primera propuesta es defendida por algunas pocas organizaciones de izquierda, como la CORI. La segunda es levantada por las principales organizaciones palestinas (Al Fatah y Hamas), gran parte de la izquierda mundial, la ONU, los gobiernos de los países árabes y la mayoría de los gobiernos del mundo. Afirmamos que este es el debate principal porque define el objetivo de la lucha del pueblo palestino y de quienes la apoyan. Por eso, es el que orienta todos los métodos de lucha necesarios para lograrlo.
El Estado israelí es un enclave imperialista en el mundo árabe-musulmán
Para abordarlo, es necesario realizar un breve repaso histórico. Esta fórmula de los dos Estados fue utilizada en la Resolución 181 (noviembre de 1947) que “creó” el Estado de Israel. Esta resolución fue impulsada y apoyada por los países imperialistas vencedores en la II Guerra Mundial (EE.UU., Gran Bretaña y Francia) y por la burocracia estalinista de la ex Unión Soviética. Su implementación efectiva comenzó el 15 de mayo de 1948, fecha que el pueblo palestino recuerda como “Nakba” (“Catástrofe”).
Esa resolución le otorgaba a una minoría de residentes judíos (en su mayoría inmigrantes recientemente trasladados desde Europa) 52% del territorio palestino. En el proceso de su “creación”, el Estado israelí incorporó más territorios hasta dominar 78% de la superficie.
Para lograr este dominio, expulsar al pueblo palestino de sus tierras y de sus viviendas y apropiarse de ellas, las bandas armadas sionistas utilizaron métodos genocidas de “limpieza étnica”. Un ejemplo de ello fue la Masacre de Deir Yasin, en la que milicias armadas sionistas asesinaron a la mitad de la población civil de esta aldea. Es decir, estos métodos genocidas están en el ADN de la creación del Estado israelí, que los continúa aplicando como vemos en Gaza.
Es decir, el Estado israelí fue creado como un enclave imperialista en el mundo árabe, a través de la inmigración artificial de judíos europeos (luego también de otros países del mundo) y sobre la base de la expulsión del pueblo palestino de su territorio, con métodos de limpieza étnica. Esa es su Acta de Nacimiento y su naturaleza como Estado.
Para justificar la creación del Estado israelí y los crímenes cometidos para ello, se han utilizado dos explicaciones distintas. La primera es la del movimiento sionista, el primero en proponer la creación de un “hogar nacional judío” en Palestina. Este movimiento sostenía que Palestina era “una tierra sin pueblo” y que los judíos eran “un pueblo sin tierra”. Un pueblo judío que, además, tendría el “derecho histórico” de ser el dueño de Palestina porque esa había sido su “patria milenaria” (según su interpretación de la Biblia, que ha sido muy cuestionada), Según el sionismo, los judíos habrían sido expulsados en la época del Imperio romano. Todo es una burda falsificación, que ha sido descalificada por varios historiadores judíos, incluso algunos israelíes[10].
La segunda fue utilizada por la ONU, los gobiernos de los países imperialistas y la burocracia estalinista; este argumento aprovechó la solidaridad mundial con los judíos europeos (que habían sufrido una atroz persecución por parte del nazismo) para defender que, luego de tanto sufrimiento, ellos merecían un “hogar nacional donde poder vivir en paz y curar sus heridas”.
Es innegable que esos castigados judíos europeos merecían una tierra “donde poder vivir en paz”. El problema es que en esa tierra a la que los llevaban ya vivía el pueblo palestino y, por lo tanto, lejos de “tener paz” solo podrían tener su “hogar nacional” expulsando al pueblo palestino con métodos genocidas de limpieza étnica. Es decir, hacer con los palestinos lo mismo que el nazismo había hecho con ellos.
Es bueno recordar que luego de la II Guerra Mundial miles de judíos europeos emigraron a países como EE.UU. y Argentina, en los que fueron recibidos, se integraron a su sociedad, vivieron en paz, y construyeron sus familias.
Es muy importante diferenciar la tradición cultural de los judíos europeos de la ideología sionista. En los siglos XIX y XX, cuando sufrían la persecución antisemita, esa tradición cultural dio lugar a filósofos humanistas como Martin Buber y Walter Benjamin. Muchos judíos europeos se incorporaron a la lucha contra la injusticia y se unieron a los movimientos socialistas y revolucionarios (la lista es muy larga).
Por el contrario, el movimiento sionista se basa en una ideología reaccionaria que, desde su fundación, se transformó en un agente del imperialismo para crear un enclave en Palestina[11]. No es casual que, actualmente, en todo el mundo, muchos judíos repudien los crímenes del sionismo y sean solidarios con los palestinos.
La propuesta de los “dos Estados” es una solución falsa
Consideramos que la propuesta de los dos Estados no es realmente ninguna solución para el pueblo palestino. Esto es así por muchas razones. La principal es que significaría la aceptación definitiva del enclave imperialista que es el Estado israelí y la violenta usurpación sobre la que se construyó[12].
En segundo lugar, condenaría al pueblo palestino a estar dividido para siempre. A quienes habitan los territorios que integrarían este supuesto Estado palestino (2.000.000 en la Franja de Gaza y 3.000.000 en Cisjordania.), a cerca de 1.500.000 viven dentro de Estado israelí como ciudadanos de segunda, separados de sus familiares en territorio palestino por muros. Y, finalmente, a los casi 6.000.000 viven en el exilio en países árabes y del resto del mundo y ya no tendrían ninguna forma de recuperar las tierras y propiedades que les fueron robadas a sus familias.
En tercer lugar, ese mini-Estado palestino no tendría ninguna viabilidad ni autonomía geográfica, económica ni militar al lado de su vecino israelí, mucho más poderoso en todos los terrenos. Viviría cercado por este Estado israelí, rodeado de muros, y con sus fronteras custodiadas militarmente por él.
Pero el problema es más profundo aún. El Estado israelí ha dicho de manera contundente que nunca aceptará la creación de ese mini-Estado palestino y así lo ha votado varias veces la Knesset (Asamblea Legislativa de Israel)[13].
Esta supuesta solución, en realidad no existe. ¿Por qué, entonces, la siguen proponiendo tantos sectores? En el caso de la ONU, los países imperialistas y los gobiernos árabes, es utilizada como un “señuelo” para evitar que la lucha del pueblo palestino y de quienes lo apoyan apunte en la dirección correcta para recuperar su territorio histórico.
También es una vía para la capitulación de las direcciones palestinas. Fue el caso de los Acuerdos de Oslo (1993) firmados entre el Estado de Israel y la OLP (Organización para la Liberación de Palestina), con el auspicio del entonces presidente estadounidense Bill Clinton[14]. En los papeles, dichos acuerdos eran un paso hacia la constitución de un Estado palestino en Gaza y Cisjordania, pero terminaron siendo el mecanismo por el cual la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y Yasser Arafat, entonces su principal dirigente, abandonaron definitivamente la consigna central del programa fundacional de la OLP (1964): la lucha Por una Palestina Laica Democrática y No Racista y la recuperación de todo su territorio histórico. Al mismo tiempo, a través de la Autoridad Nacional Palestina, la OLP y Al Fatah, acabaron transformándose en administradores coloniales en Gaza y Cisjordania, al servicio del dominio israelí.
El “plan de paz” de Trump para Gaza
Este plan y las primeras negociaciones que se realizan entre Hamas y el gobierno de Netanyahu ocupan hoy el centro de las noticias mundiales. Al leer el texto de la propuesta de acuerdo, resulta evidente que su primer objetivo es “darle un respiro” al gobierno de Netanyahu, cada vez más aislado internacionalmente y con una fuerte crisis al interior de su país por el genocidio que está cometiendo en Gaza[15].
En segundo lugar, el contenido de fondo de esta propuesta es que Hamas libere a los rehenes israelíes de inmediato, se rinda y entregue las armas y renuncie a cualquier participación futura en el gobierno de Gaza. Al mismo tiempo, si bien habría un alto el fuego, el ejército israelí no debería retirarse de inmediato de Gaza, sino “en base a estándares, hitos y plazos” que deben ser “acordados por las partes”[16]. A buen entendedor, pocas palabras.
Aún no se sabe si esta propuesta va a avanzar o no. Si se concreta, Gaza pasaría a estar gobernada por “un comité palestino tecnocrático y apolítico, responsable de la gestión diaria de los servicios públicos”, que sería supervisado por una “Junta de Paz” que, en los hechos, sería manejada por Trump.
En otras palabras, es un plan incluso peor que el de los Acuerdos de Oslo por el que la OLP dejó de luchar por recuperar todo el territorio palestino y se transformó en un agente colonial al servicio del Estado israelí[17]. Ese “comité palestino” que “gobernaría” Gaza también sería un agente colonial, pero ahora lo sería directamente del imperialismo estadounidense. Lamentablemente, Hamas anunció que “ha aceptado algunos elementos” de la propuesta de Trump, “en particular la liberación de todos los rehenes que quedan en Gaza, aunque señaló que otros aspectos requieren más consultas”[18].
Es comprensible que la población gazatí, en las terribles condiciones que sufre actualmente, esté dispuesta a aceptar cualquier acuerdo que les dé algún respiro y les permita sobrevivir, y que Hamas refleje esa presión de su base. Una correlación de fuerzas muy desfavorable en una lucha puede obligar a una dirección a firmar un acuerdo pésimo. Lo que nunca puede hacer esa dirección es decir que ese acuerdo es bueno.
“Palestina libre del río al mar”
Por su parte, la corriente iniciada por el trotskista argentino Nahuel Moreno, en 1944 (el “morenismo”), de la cual la CORI-CI se reivindica parte, definió, desde hace varias décadas, levantar como propia esta consigna fundacional de la OLP[19]. Defendemos esta propuesta sobre el objetivo que debe tener la lucha palestina y la de quienes la apoyan en el mundo.
Al mismo tiempo, afirmamos que esa es la aspiración de la gran mayoría del pueblo palestino, que ahora la expresa con la reivindicación de lograr una “Palestina Libre del Río [Jordán] al Mar [Mediterráneo]”.
La contraponemos a la propuesta de los “dos Estados” que, como vimos, es levantada por la ONU, los gobiernos de los países imperialistas y los gobiernos burgueses de los países árabes. A su vez, es mucho más peligroso que esta propuesta irrealizable sea defendida por las principales organizaciones palestinas (como Al Fatah y Hamas) y por la mayoría de la izquierda, porque en las actuales condiciones sólo le sirve a los enemigos de la lucha palestina.
Un debate final
Este objetivo del pueblo palestino de recuperar su patria histórica, está íntimamente ligado a otro tema: cuál es el camino y cuáles los métodos de lucha para lograrlo. El punto de partida es que eso será imposible mientras exista el Estado sionista de Israel (como vimos, un agresivo enclave imperialista “armado hasta los dientes”). No hay forma de que el pueblo palestino recupere su patria sin derrotar militarmente y destruir este Estado, tal como fue necesario destruir el Estado nazi alemán para terminar con el nazismo, en la II Guerra Mundial, y destruir el Estado colonial francés para la liberación de Argelia (1954-1962).
Aunque muchos digan que sí, no hay forma pacífica de lograr este objetivo: es una tarea político-militar muy difícil y hay que preparase ella. Es la única manera en que el pueblo palestino logrará una paz justa[20]. En este caso, es totalmente válida la frase del escritor romano Flavio Vegecio Renato: “Si quieres la paz, prepárate para la guerra”.
Si miramos lo que está sucediendo en Gaza, esta tarea de derrotar militarmente el Estado israelí parece imposible, dada la inmensa superioridad que este tiene en el campo militar. El pueblo palestino se resiste heroicamente a ser eliminado y lo hace con lo poco que tiene a mano contra un enemigo mucho más poderoso.
Pero debemos ampliar el marco de análisis, porque esta resistencia es la chispa que puede hacer estallar un incendio revolucionario en todo el mundo árabe para que acuda en su apoyo contra el Estado israelí[21]. En este punto es necesario referirnos a los regímenes y gobiernos de los países árabes y musulmanes.
Algunos pocos levantan su voz contra el Estado sionista, pero hacen poco o nada en apoyo a la lucha palestina o en el combate contra Israel. Podemos referirnos a alguna acción militar aislada del régimen de Irán, o de Hezbolá desde Líbano, pero no mucho más. La única excepción en este sentido son los hutíes yemenitas.
Otros gobiernos han firmado acuerdos de paz y reconocieron la “legitimidad” de Israel. Por eso miran para “otro lado” y guardan silencio sobre el genocidio en Gaza. En esos países está planteado que sus pueblos exijan a esos gobiernos que rompan relaciones con el Estado sionista y apoyen la lucha palestina.
El peor caso es el de los regímenes y gobiernos de países fronterizos como Egipto y Jordania, que son directamente cómplices de Israel en la tarea de aislar y bloquear a Gaza y Cisjordania y en la custodia militar de sus fronteras[22]. Pero aún peor es el papel de agente colonial que cumple la Autoridad Nacional Palestina (ANP) en Cisjordania[23]. En estos casos, está planteada directamente la tarea de que una movilización revolucionaria de las masas derroque estos regímenes y gobiernos e instale otros que se pongan al servicio de apoyar activamente la lucha palestina.
En ese marco, es necesario impulsar la construcción de una nueva dirección palestina que tenga la voluntad y la decisión de luchar a fondo por la derrota completa del estado sionista para logar la liberación total de Palestina.
Al mismo tiempo, esa chispa ya ha encendido llamas en todo el mundo, con las grandes movilizaciones y huelgas que apoyan la lucha del pueblo palestino contra el Estado sionista. Movilizaciones que ponen contra las cuerdas a gobiernos que siempre defendieron incondicionalmente a Israel y sus acciones. Podemos decir que el apoyo a la lucha del pueblo palestino es hoy el centro de la lucha de clases en el mundo.
Finalmente, ya se ha demostrado en varias ocasiones que el Estado israelí no es invencible militarmente, como en su derrota frente a Hezbolá en la invasión al Líbano, en 2005. Al mismo tiempo, Israel está atravesado por diversas crisis económico-sociales y políticas que lo corroen por dentro y lo debilitan[24].
Reiteramos que la tarea de derrotar militarmente y destruir el Estado israelí es muy difícil, pero no es imposible si en todo el mundo la tomamos con los objetivos y los métodos correctos y necesarios. Es una tarea político-militar en la que se combinan las movilizaciones internacionales y las campañas unitarias como el BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones) contra el Estado de Israel con la lucha militar propiamente dicha. Estamos a disposición de esta tarea, y llamamos a todos los honestos defensores de la causa palestina a debatir e impulsar este programa.
[1] https://www.bbc.com/mundo/articles/cq65pq24vego
[2] https://www.20minutos.es/internacional/buque-mikeno-barco-flotilla-menos-una-hora-gaza_6509473_0.html
[3] https://litci.org/es/hoy-el-gueto-de-varsovia-es-gaza/
[4] https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona-inicia-jornadas-global-sumud-flotilla-venid-despedir-personas-ayudar-heroes-gaza_1_12566172.html
[5] https://theconversation.com/israels-killing-of-journalists-follows-a-pattern-of-silencing-palestinian-media-that-stretches-back-to-1967-263891
[6] VÍDEO | Barcelona paralizada: miles protestan contra el bloqueo israelí y cortan la Ronda Litoral
[7] https://oem.com.mx/elsoldemexico/mundo/italia-se-paraliza-por-huelga-nacional-en-apoyo-a-gaza-y-la-flotilla-global-sumud-26100535
[8] Una diputada del partido de Lula da Silva está entre los brasileños de la Flotilla detenidos por Israel – Infobae
[9] Sobre este tema, recomendamos leer el artículo “¿Cuáles deben ser los objetivos y los métodos de la lucha del pueblo palestino?”, publicado en la revista Marxismo Vivo 20 nuevo formato, octubre de 2024.
[10] https://litci.org/es/existe-un-pueblo-judio/?utm_source=copylink&utm_medium=browser
[11] https://litci.org/es/sionismo-no-es-sinonimo-de-judaismo/
[12] https://litci.org/es/palestina-sobre-la-falsa-solucion-de-los-dos-estados/?utm_source=copylink&utm_medium=browser
[13] https://litci.org/es/la-nueva-muerte-de-la-solucion-de-los-dos-estados/?utm_source=copylink&utm_medium=browser
[14] https://litci.org/es/oslo-la-paz-de-los-cementerios-para-la-continua-nakba/
[15] https://latinta.com.ar/2025/10/06/plan-paz-trump-gaza-colonizacion-negocios/
[16] https://www.bbc.com/mundo/articles/ckgyx504evro
[17] https://litci.org/es/oslo-una-segunda-nakba-palestina/?utm_source=copylink&utm_medium=browser
[18] https://es-us.noticias.yahoo.com/ham%C3%A1s-acepta-elementos-plan-paz-123557964.html
[19] Ver por ejemplo: Israel: historia de una colonización, publicado por el PST argentino (1973) en https://nahuelmoreno.org/palestinahistoria-de-una-colonizacion/. También N. Moreno (1982): Polémica sobre Medio Oriente. (marxists.org).
[20] https://litci.org/es/no-habra-paz-para-los-palestinos-mientras-exista-el-estado-de-israel/?utm_source=copylink&utm_medium=browser
[21] https://litci.org/es/la-cuestion-palestina-punto-central-de-la-revolucion-arabe/?utm_source=copylink&utm_medium=browser
[22] Ver https://litci.org/es/egipto-el-impacto-de-la-situacion-en-gaza/?utm_source=copylink&utm_medium=browser
[23] https://litci.org/es/cisjordania-el-otro-frente-del-ataque-israeli-a-los-palestinos/?utm_source=copylink&utm_medium=browser
[24] https://litci.org/es/las-crisis-del-estado-de-israel/?utm_source=copylink&utm_medium=browser

