por Mujeres del PT El Salvador
En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer trabajadora, no olvidamos que esta acción fue propuesta por Clara Zetkin en el año 1910, durante la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas. Su propuesta instaba a las mujeres socialistas a promover la emancipación política de las mujeres y a luchar por sus derechos, en ese sentido proclama que a nivel internacional cada año se organice un Día de la Mujer, particularmente para promover el sufragio femenino desde la concepción socialista sobre la cuestión de la mujer.
En ese sentido, reivindicamos el carácter de clase del Día de la Mujer, y así como planteo Clara Zetkin en su época, es preciso hoy en día invitar a las mujeres a organizarnos políticamente para enfrentar la ofensiva imperialista actual sobre América Latina, que, mediante medidas arancelarias, intervención militar, bloqueo económico e injerencia política, busca doblegar toda resistencia al saqueo y extracción de los recursos de nuestros territorios.
En El Salvador hemos atestiguado el rol servil que ha cumplido el gobierno reaccionario de Bukele ante el gobierno de Estados Unidos, con lo cual ha demostrado que su verdadera política es satisfacer los intereses imperialistas que representa Donald Trump. Tal como Trump se regodea de ungido en el poder ante el mundo, Bukele intenta emularlo.
En este mismo mes en que conmemoramos las luchas de las mujeres, están por cumplirse 4 años del nefasto régimen de excepción al que nos tiene sometido el gobierno, mecanismo que ha utilizado para desarticular las luchas del pueblo trabajador. Bajo el pretexto de combatir las pandillas, Bukele ha usado el régimen de excepción para encarcelar a mujeres y hombres pertenecientes a organizaciones comunitarias, sindicales y políticas, despedido a dirigentes sindicales y afiliadas, al mismo tiempo que ha impulsado leyes encaminadas a favorecer a su cúpula partidaria y empresarios, sin importar con ello perpetuar y recrudecer la pobreza de los sectores populares y destruir las vidas de las personas y de los recursos naturales.
Muy lejos de promover una política real que resuelva estructuralmente la violencia, este gobierno profundiza la violencia y la desigualdad hacia las mujeres, al reducir el presupuesto a los servicios públicos básicos y programas dirigidos a la atención psicológica para las mujeres víctimas de violencia, si bien es cierto hubo una reducción de los feminicidios respecto del año 2024, durante el 2025 se registraron 26 feminicidios, muertes violentas y suicidios feminicidas (ORMUSA, 2025), siendo el feminicidio una de las expresiones más brutales de violencia machista, reflejando el arraigo de conductas misóginas, la cual consiste en sentimientos de desprecio, desconfianza u odio hacia las mujeres.
En el periodo de 2024 a julio de 2025 se reportó 8,038 casos de violencia sexual (FGR, 2025), siendo esta una de las principales formas de violencia contra las mujeres. El informe sobre prácticas de tortura, muerte y justicia fallida en el régimen de excepción de Cristosal da a conocer que han recopilado testimonios de mujeres que han sido víctimas de abuso sexual dentro de centros penitenciarios por parte de custodios, forzadas a mantener relaciones sexuales a cambio de medicamentos, ropa o alimentos. De acuerdo con detalles del mismo informe desde marzo de 2022 a abril de 2024, 17 mujeres privadas de libertad han fallecido bajo custodia del estado, tratándose de mujeres detenidas en el marco del régimen de excepción.
Es por ello que defendemos que, además de necesaria, la construcción de una sociedad sin explotación ni opresión es completamente posible, como nos muestra la historia de la revolución rusa.
En este marco resulta imperioso la unificación de todos los sectores para luchar contra la opresion y explotacion. Defender las conquistas de la clase trabajadora, la exigencia de sus derechos y garantía. ¡Solidaridad con las luchas de las mujeres campesinas, sindicalistas y de la clase trabajadora.

