Por Debbie Leite – Voz Operária Socialista (Brasil)
Renee Nicole Good, de 37 años, fue asesinada a tiros dentro de su automóvil el 7 de enero por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE). Como respuesta, en menos de 24 horas se programaron más de mil protestas en todo el país[1], exigiendo el fin de las operaciones de los agentes de control migratorio en las comunidades.
Las masivas movilizaciones de este fin de semana demuestran que la tensión entre las políticas autoritarias y represivas de Trump, especialmente contra los inmigrantes, y la rebelión de la población trabajadora y oprimida está alcanzando su punto álgido. A partir de aquí, fortalecer la unificación y la organización de las luchas, manteniendo su independencia de clase, junto con la movilización antiimperialista fuera de Estados Unidos, puede llevar al golpe fatal contra este gobierno.
Cómo fue asesinada Renee Good
El asesinato ocurrió en Minneapolis, Minnesota, un mes después de que el gobierno anunciara que reforzaría la presencia de agentes federales en la región, incluyendo 1.500 agentes del ICE para las Operaciones de Fiscalización y Deportación y 650 agentes de Investigaciones de Seguridad Nacional[2].
La presencia del ICE en los barrios crea un escenario de terror, secuestrando a miembros de la comunidad acusados de estar en el país sin autorización, a menudo en áreas sensibles como escuelas, empleando violencia física y llevándolos a centros de detención donde la tortura continúa. Para responder a esto, la población de varias ciudades se autoorganiza para monitorear los operativos, alertando a los inmigrantes indocumentados para que eviten las zonas de riesgo y llamando a los demás a manifestarse para expulsar a los agentes. El 7 de enero no fue diferente, con varios residentes de la región protestando y filmando lo que ocurría.
Cuando se hizo público el primer video de los agentes disparando contra Renee Good a través de la ventana de su auto, la indignación fue inmediata. A pesar de que el Departamento de Seguridad Doméstica la acusó de terrorista, presuntamente intentando atropellar a un agente federal y de haber sido asesinada en defensa propia, discurso que fue reforzado por el presidente Donald Trump[3] y el vicepresidente J.D. Vance[4], los registros no dejan lugar a dudas: la víctima intentaba conducir su auto en dirección contraria a los agentes que la intimidaban, y no hubo ningún intento de atropellarlos. Tras los disparos, los agentes de ICE incluso impidieron que un médico que se encontraba en la zona la atendiera, dejándola sin ayuda durante más tiempo dentro del vehículo. Rebecca Good, esposa de la víctima, estaba presente durante lo ocurrido y posteriormente relató: «Nosotros teníamos silbatos. Ellos tenían armas»[6].
Esto ocurrió a menos de dos kilómetros de donde George Floyd fue asesinado en 2020[5]. El caso de un hombre negro asfixiado por un policía blanco expuso la ya conocida violencia racista de las fuerzas represivas del Estado, lo que llevó a miles de personas a las calles en una gran ola de protestas en defensa de las vidas de la población negra. Hoy, el asesinato de Good a manos de agentes de control migratorio es un aviso más sobre contra quién el Estado emplea sus armas, y de la hipocresía de la «democracia» estadounidense.
El ICE en manos de Trump
Lo ocurrido en Minneapolis está lejos de ser un caso aislado. El aumento de la brutalidad en las operaciones para aprehender y detener a inmigrantes indocumentados, acompañado de una escalada en el número de deportaciones y de la retórica xenófoba y racista contra los inmigrantes, es un proceso de lleva años[7].
La agencia federal que encabeza estas operaciones y que hoy en día está en el centro de las críticas de los activistas, el ICE, se creó como parte de una reforma de las instituciones de seguridad nacional de Estados Unidos tras los atentados del 11 de setiembre de 2001, durante el gobierno de George W. Bush. La estructura para perseguir a los inmigrantes indocumentados se reforzó durante el gobierno de Barack Obama, que en aquel momento alcanzó cifras récord de deportación. Trump adoptó un fuerte discurso y prácticas antiinmigratorias desde su campaña electoral y su primer mandato (2017-2021), pero los cuatro años con el demócrata Joe Biden tampoco brindaron alivio a esta población, llegando a 271.000 inmigrantes deportados en 2024[8].
Con el regreso de Trump al gobierno en 2025, el principal avance se encuentra en la detención de inmigrantes indocumentados, aumentando en 2.000% el número de personas sin antecedentes criminales detenidas[9], llevadas a cabo en ostentosos operativos del ICE, eliminando la restricción para que este actúe en áreas como escuelas, hospitales y locales de culto.
Renee Good no fue la primera víctima mortal de estos operativos. En setiembre del año pasado, el mexicano Silverio Villegas González también fue baleado por agentes del ICE en Chicago, después de dejar a sus hijos en la guardería por la mañana. Otras dos personas murieron tras ser atropelladas al intentar escapar de la policía de inmigración, y un trabajador cayó de un tejado y se quebró el cuello en la misma situación[10]. Además, en 2025, 32 personas murieron en centros de detención, en condiciones inhumanas y sin la atención médica adecuada. Las causas de muerte incluyen tuberculosis, problemas cardíacos y respiratorios, y suicidio[11].
Además de la represión y de la amenaza de deportación, los inmigrantes en Estados Unidos enfrentan duras condiciones de trabajo, bajos salarios y falta de acceso a programas de asistencia. Se encuentran entre los sectores más explotados y oprimidos del país, junto con la población negra y la población indígena, por lo que también se encuentran entre los primeros en levantarse por más derechos.
La respuesta en las calles
La violencia contra los inmigrantes nunca ha estado exenta de resistencia. Entre 2017 y 2018, por ejemplo, el lema «Abolish ICE» [Abolir el ICE] cobró fuerza en respuesta a la política de Trump de separar a las familias mediante la deportación, convirtiéndose en el foco de varias manifestaciones. En 2025, el «No Kings Day» [Día sin Reyes] convocó a millones de personas a las calles en todos los Estados del país para oponerse al gobierno, con la defensa de los inmigrantes entre sus principales demandas. Además, las comunidades se autoorganizan a diario para defender del ICE a los inmigrantes, creando patrullas, redes de comunicación, sistemas de alerta y respuesta rápida ante la presencia de agentes federales en las calles, y asistencia financiera y legal para quienes las necesitan.
La fuerza de esta revuelta popular contra las deportaciones y la brutalidad del ICE quedó demostrada una vez más tras el asesinato en Minneapolis. Horas después del hecho, padres, estudiantes y docentes se congregaron para protestar contra un operativo de detención en una escuela de la misma ciudad[12]. En menos de un día, se programaron mil eventos bajo el lema «ICE, Out For Good» [traducido como «ICE, Fuera Para Siempre», pero que también hace referencia a Good, el apellido de la víctima]. Se vieron masivas protestas en Nueva York, Filadelfia, Los Ángeles, Houston, Washington, Boston, entre otras ciudades. Grupos de personas también se congregaron frente a los hoteles donde se alojaban agentes del ICE, buscando perturbar la paz de sus agresores[13].
La convocatoria al acto, que tuvo lugar el domingo en Nueva York, unificó la agenda con otras demandas importantes. Con el lema «No Wars, No Kings, No ICE; hands off Venezulea, hands off our cities» [Sin Guerras, Sin Reyes, Sin ICE; manos fuera de Venezuela, manos fuera de nuestras ciudades][14], demuestran la relación entre la política antiinmigrantes de Trump y su autoritarismo dentro del país, con su política colonizadora vista en la invasión de Venezuela para controlar el petróleo del país. Varias protestas tuvieron lugar alrededor del mundo y también en Estados Unidos días después de la operación militar [15].
Históricamente, la política de guerra exterior de Estados Unidos se enfrenta a una fuerte oposición y resistencia dentro del propio país, por parte de la población que entiende que estas guerras no son de su interés, que se solidarizan con los países agredidos y que está en desacuerdo con la enorme asignación de fondos públicos para fines militares. Esto parece estar sucediendo de nuevo ahora, con encuestas realizadas poco después de la invasión que indican que solo un tercio de los estadounidenses la apoyaba[16], con una fuerte división partidaria en las opiniones, ya que la proporción de republicanos que aprobaban la invasión (65%) superaba con creces la de los demócratas (11%).
Si bien en CORI-CI nos oponemos firmemente al régimen de Nicolás Maduro, creemos que es esencial defender la soberanía del país y formar un frente para oponerse a cualquier agresión imperialista contra Venezuela[17]. En este sentido, vemos positivamente la posibilidad de unificar las luchas contra la presencia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en los barrios y contra la presencia del ejército estadounidense en Venezuela.
La importancia para la clase trabajadora
De costa a costa de Estados Unidos, la población está dejando claro que ya no tolerará la presencia del ICE ni de sus operaciones violentas dentro de sus comunidades. Para nosotros, esta creciente oposición a la política de deportaciones masivas de la administración Trump y las luchas de la población inmigrante, con el apoyo activo y la solidaridad de los estadounidenses de origen, son esenciales y apuntan a la posibilidad de importantes avances para la causa de la clase trabajadora del país.
Ante la fuerte presión popular tras el asesinato de Renee Good, el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, declaró su apoyo a las protestas. Sin embargo, dejó claro que estaba dispuesto a utilizar su propia fuerza policial para reprimirlas si sus métodos se radicalizaban, publicando en sus redes sociales oficiales: «Pero cualquiera que cause daños a la propiedad o ponga a otros en peligro será arrestado»[18]. La secretaria de Seguridad Nacional de EE. UU., Kristi Noem, también afirmó: «Si realizan actividades violentas contra la aplicación de la ley, si impiden nuestras operaciones, eso es un delito y los haremos responder por esas consecuencias».
Si bien apoyamos las manifestaciones pacíficas del fin de semana, también creemos en el derecho de la población a la autodefensa. Si las operaciones del ICE están convirtiendo los barrios en zona de guerra, secuestrando y asesinando a trabajadores, los moradores deben poder organizarse para defender sus vidas, algo que la policía local ciertamente no hará, incluyendo el uso de tácticas para obstruir la acción de los agentes federales si sus propias organizaciones así lo deciden.
El avance del movimiento contra el gobierno estadounidense depende de la posibilidad de autoorganización unificada de los trabajadores. Creemos que es esencial coordinar a nivel nacional las iniciativas de cada barrio y ciudad en defensa de los inmigrantes, exigiendo la liberación de los inmigrantes en centros de detención, la concesión de “green cards” [tarjetas de residencia permanente] a todos los inmigrantes que ya están en el país, así como la expulsión del ICE de los barrios y de las tropas en la frontera. Al mismo tiempo, debemos seguir uniendo esta lucha con la lucha por los derechos de los trabajadores y otros sectores oprimidos del país, y contra la ofensiva estadounidense sobre Venezuela.
Sin embargo, no vemos posibilidad de avanzar desde adentro ni al lado del Partido Demócrata, que históricamente, en sus gobiernos, también ha actuado a favor de las deportaciones y que busca domesticar los movimientos sociales, canalizándolos hacia sus candidatos en las urnas, mientras sigue financiado por la misma burguesía imperialista que nos oprime. La autoorganización que necesitamos, entonces, debe caracterizarse por la independencia política.
Para que nadie más muera a manos del imperialismo, ¡fuera el ICE de los barrios estadounidenses, fuera Trump de Venezuela y de Latinoamérica!
Traducción: Natalia Estrada.
[1] https://indivisible.org/statements/ice-out-good-coalition-announces-nationwide-weekend-action-demanding-accountability
[2] https://www.cbsnews.com/news/minneapolis-mayor-jacob-frey-ice-shooting/
[3] Ídem nota 2.
[4] https://www.pbs.org/newshour/politics/watch-live-vance-joins-white-house-briefing
[5] https://g1.globo.com/jornal-nacional/noticia/2026/01/07/acao-do-ice-termina-com-morte-de-mulher-em-minneapolis.ghtml
[6] https://www.washingtonpost.com/nation/2026/01/09/ice-shooting-victim-minneapolis/
[7] Lea más sobre la persecución a los inmigrantes en Estados Unidos en: https://vosbrasil.org/a-luta-dos-imigrantes-no-coracao-do-imperialismo/
[8] https://www.bbc.com/news/articles/c36e41dx425o
[9] https://www.cbsnews.com/news/ice-detainee-data-fastest-growing-without-criminal-records-trump/
[10] https://abcnews.go.com/US/wireStory/driver-shot-minneapolis-person-killed-us-immigration-crackdown-128996146
[11] https://www.theguardian.com/us-news/ng-interactive/2026/jan/04/ice-2025-deaths-timeline
[12] Ídem nota 6.
[13] https://www.npr.org/2026/01/10/nx-s1-5673229/ice-protests-minneapolis-portland-renee-good
[14] https://www.instagram.com/p/DTQyvc0j6uN/
[15] https://www.theguardian.com/world/2026/jan/04/venezuela-trump-protests-us-cities
[16] https://time.com/7344514/maduro-venezuela-trump-polls/
[17] Lea más sobre nuestra posición con relación a Venezuela en: https://corici.org/fuera-el-imperialismo-yanqui-de-venezuela-y-america-latina/
[18] https://www.npr.org/2026/01/10/nx-s1-5673229/ice-protests-minneapolis-portland-renee-good

