Cientos de migrantes que huyen de Chile no pueden ingresar a Perú en su trayecto hacia sus países de origen, como Venezuela, debido al cierre de la frontera ordenado por el gobierno peruano.
Huyen ante el anuncio del candidato [presidencial] de derecha José Antonio Kast, favorito para ganar las elecciones del próximo 14 de diciembre, de que expulsará a los migrantes en situación irregular.
El gobierno de José Jerí, también de derecha, ha anunciado que militarizará las fronteras de Perú para controlar la migración extranjera, a la que señala como causante del crecimiento de la criminalidad y la inseguridad en el país.
Esta es una mentira construida por el gobierno y los grandes medios de comunicación, no solo para ocultar su incapacidad de implementar políticas eficaces que combatan la criminalidad, sino para encubrir la realidad de que los migrantes son, en su mayoría, trabajadores que huyen del hambre y la miseria a las que los condenan sus gobiernos, como el del dictador Nicolás Maduro en Venezuela.
Lo cierto es que tanto el gobierno de Jerí como el candidato chileno repiten exactamente lo mismo que Donald Trump, el mandamás de Estados Unidos, quien también cerró sus fronteras con México y organiza redadas masivas para expulsar a migrantes, tratándolos como delincuentes.
La situación está generando una crisis humanitaria, pues se trata de mujeres —algunas de ellas embarazadas—, niños y familias enteras que padecen hambre, pernoctan en las calles y carecen de los servicios asistenciales más básicos. Los trabajadores, que en su mayoría también somos migrantes o tenemos familiares migrantes en nuestro entorno, debemos alzar nuestra voz de protesta y repudiar la política criminal del gobierno Jerí, y, por un criterio humanitario, exigir ayuda a dichos migrantes y facilidades para regularizar su situación para que puedan transitar o establecerse en Perú.
29/11/2025

