Por: Debbie Leite – Voz Operária Socialista, Brasil
Millones de documentos, incluyendo fotografías, videos, registros escritos e intercambios de correos electrónicos, que suman un total de 300 gigabytes de datos, además de los testimonios de decenas de víctimas, exponen los crímenes y a los criminales al público alrededor del mundo: ¿es suficiente evidencia para condenar a alguien? Si usted forma parte de este grupo de multimillonarios, empresarios y políticos, la respuesta es no.
El «caso Epstein» fue una operación de tráfico sexual y pedofilia que involucró a figuras que van desde presidentes y expresidentes de ambos bandos del sistema bipartidista estadounidense hasta miembros de la familia real británica. Además de ser un ejemplo más del total abandono de las mujeres víctimas de violencia sexual, revela una vieja verdad sobre el sistema capitalista: no existen límites legales, éticos ni morales para la burguesía.
Una vida de crímenes e impunidad
Jeffrey Epstein comenzó su carrera en la rama financiera en el banco Bear Stearns, abriendo su propia empresa unos años después, en 1982. Centrado en atender a clientes multimillonarios, Epstein comenzó a cultivar una red de relaciones personales con la gran elite, además de acumular bienes raíces, incluyendo la isla privada frecuentemente citada como escenario de sus delitos [1].
La primera acusación legal en su contra surgió en 2005, cuando la familia de una niña de 14 años denunció los abusos que ella sufrió en su mansión. No tardaron en multiplicarse las denuncias, y varios adolescentes relataron haber recibido dinero por actos sexuales. El caso fue investigado tanto a nivel local, por la policía de Palm Beach (Florida), como a nivel federal, por el FBI. Como la primera de muchas demostraciones de la indulgencia de la “justicia” hacia el multimillonario, este logró un acuerdo con la fiscalía que lo absolvió de los cargos federales, siendo sentenciado a tan solo 18 años de prisión, que no cumplió en su totalidad. Una figura central en la negociación de dicho acuerdo fue Alexander Acosta, entonces procurador del distrito, quien posteriormente se desempeñaría como secretario durante el primer mandato de Donald Trump [2].
Las acusaciones se multiplicaron, con más mujeres denunciando haber sufrido abusos sexuales cuando eran menores de edad, lo que dio lugar a nuevos procesos en 2008 y 2015, que también implicaron a su expareja Ghislaine Maxwell, considerada cómplice de los esquemas de Epstein [3], quien actualmente cumple una pena de 20 años por tráfico sexual [4]. Siguiendo la tradición de los hombres ricos, Epstein utilizó su fortuna para eludir las consecuencias, realizando una serie de pagos en acuerdos extrajudiciales, impidiendo que otras denuncias llegasen a juicio [5].
El caso atrajo la atención de los medios y desató una nueva investigación federal, que resultó en el arresto de Jeffrey Epstein en 2019. Él fue encontrado muerto en su celda al mes siguiente; la versión oficial determina la causa como suicidio, a pesar de la especulación popular de que fue asesinado para evitar la divulgación de nuevas informaciones sobre sus «socios». La última serie de documentos publicados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos incluía un informe del FBI titulado «Investigación sobre la muerte de Jeffrey Epstein», con nuevas imágenes e información sobre el incidente, aunque sin aclarar algunos detalles, como por qué no se realizaron patrullajes regulares entre las tres y las cinco de la mañana de ese día, o por qué se apagaron las cámaras [6].
Las manos sucias de los ricos y poderosos
La muerte de Epstein no acabó con el interés público sobre el caso, principalmente debido a sus notorias conexiones con líderes políticos y miembros de la elite financiera, y a la sospecha de que el sistema judicial encubría a los implicados. La presión pública por la transparencia en el caso dio lugar a la Ley de Transparencia de los Archivos Epstein (Epstein Files Transparency Act) , aprobada en noviembre de 2025, y a la divulgación de más de tres millones de páginas en enero de 2026 [7]. Los documentos confirman que varias figuras públicas de la elite mantenían relaciones personales con Jeffrey Epstein, viajaban en su avión particular, frecuentaban su isla y sus fiestas, donde potencialmente participaban en la violación de niñas.
El principal nombre asociado al caso es el del actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump. La amistad entre ambos ya era conocida, y Trump declaró en 2002: «Conozco a Jeff hace quince años. Es un tipo fantástico. Es muy divertido estar con él. Incluso dicen que le gustan las mujeres bonitas tanto como a mí, y muchas de ellas son más jóvenes. Sin duda» [8]. Cuando las acusaciones cobraron visibilidad, Trump comenzó a negar la profundidad de su relación con Epstein. Durante su campaña electoral de 2024, incluso prometió publicar los archivos del caso, pero una vez elegido se retractó rápidamente, alegando que todo era una farsa de los demócratas [9].
Una vez que los archivos se hicieron públicos, una investigación del New York Times encontró más de cinco mil trescientos archivos con más de treinta y ocho mil referencias a Donald Trump, su esposa y su club en Florida [10]. Si bien algunos de estos eran artículos periodísticos y materiales públicos que se encontraban en el buzón del correo electrónico de Epstein, otros incluían acusaciones de abuso sexual recibidas por el FBI que lo citaban, un relato de un exempleado de Epstein sobre las visitas de Trump a su domicilio, intercambios de mensajes de texto entre Epstein y el exasesor de Trump, y una foto de la mansión de Epstein donde se veía una fotografía de Trump junto a un grupo de mujeres.
Las acusaciones de acoso sexual no son nuevas para el presidente republicano, con una lista compilada por The Guardian que cita a más de veinte mujeres que lo denunciaron públicamente entre 1980 y 2013 [11]. Las denuncias, sus declaraciones sexistas, junto con su política de reducción de derechos para los sectores oprimidos de la sociedad, son parte de los motivos que llevaron a tantas mujeres a las calles contra su primer gobierno, realizando actos masivos en todo el país al día siguiente de su investidura. Hoy, su participación en el caso Epstein es otro factor de desgaste y desmoralización para Trump, y las encuestas indican que este es el tema que le genera mayor rechazo popular (66%) [12].
Entre los nombres destacados hallados en el expediente se encuentra también el expresidente Bill Clinton, del Partido Demócrata, quien aparece en una serie de fotografías junto a Epstein, tomadas entre 1990 y 2000, registros de viajes en su avión particular, así como intercambios de correos electrónicos entre su equipo y Ghislaine Maxwell [13]. Hillary Clinton salió en su defensa y afirma que los Republicanos están utilizando el caso como arma política para atacar a la oposición [14]. Sin embargo, las evidencias muestran que la participación en los crímenes de Epstein no es un asunto partidario, con figuras de ambos lados mencionadas y cómplices en el silencio que ha persistido hasta ahora. Ambos Clinton deben declarar a finales de febrero.
Las acusaciones también llegan al otro lado del océano, afectando a la familia real británica. Andrew Mountbatten Windsor, hermano del actual rey de Inglaterra, fue despojado de su título de «príncipe» en octubre del año pasado debido a su conexión con el caso [15]. El expríncipe, junto con Epstein, fue acusado de violar a Virginia Giuffre, un delito ocurrido cuando ella tenía 17 años. Posteriormente, la policía del Reino Unido abrió una investigación bajo sospecha de que Andrew había enviado informes confidenciales a Epstein, lo que resultó en su arresto en febrero de 2026 [16].
Otro nombre mencionado es el del multimillonario de la industria tecnológica, conocido por su participación en política y sus ideas conservadoras, Elon Musk. Un intercambio de correos electrónicos revela sus planes de visitar la isla de Epstein y participar de sus «fiestas» [17]. La hija de Musk, Vivian Wilson, quien cortó públicamente relaciones con su padre tras declararse transgénero, publicó en sus redes sociales corroborando las evidencias presentadas, afirmando que él efectivamente se encontraba en la región en la fecha registrada [18].
Estos son solo algunos de los empresarios, políticos y multimillonarios que, como demuestran los archivos, mantuvieron relaciones con Jeffrey Epstein y posiblemente participaron, o al menos tenían conocimiento, de sus delitos sexuales contra menores. Pertenecen a una clase, la burguesía, que vive y actúa con la certeza de estar por encima de la ley y de la moral, protegida por su fortuna, su posición de poder y sus relaciones. Lo que ha mantenido en silencio esta situación, como ocurre en tantas otras, es el miedo impuesto a las víctimas e incluso a las fuerzas del orden, los pagos para comprar la complicidad de quien los amenazase, además de un pacto de silencio mutuo; es decir, un rico protege los secretos de otro, y así todos salen ilesos.
Un hecho que llama la atención en el caso es justamente la cantidad y el detalle de los registros que conservaba Epstein, lo que sugiere motivos de chantaje y le otorga una considerable influencia política.
Quién se queda atrás
Por un lado, los nombres de presidentes, magnates y príncipes, conocidos por el público, capaces de seguir adelante con sus vidas a pesar de la sangre en sus manos. Por otro, cientos de mujeres anónimas, sobrevivientes, algunas arriesgando sus vidas para denunciar los abusos, sin la certeza de que sus abusadores serán castigados, otras obligadas a cargar con su trauma en silencio. Los crímenes sufridos por las víctimas de Epstein y sus cómplices, y la posterior negligencia, son un reflejo de la desprotección que sienten niñas y mujeres de todo el mundo.
Casi diez años antes de la primera vez que Epstein tuvo que responder ante los tribunales, una adolescente ya había presentado una denuncia en su contra, que aparentemente fue ignorada por el FBI. Maria Farmer, cuya hermana Annie Farmer fue abusada por el financista, denunció que este robó fotografías de sus hermanas de 12 y 16 años desnudas y amenazó con quemar su casa si ella le contaba a alguien sobre las fotos [19]. Aparentemente, no se hizo nada con esta denuncia, lo que le permitió continuar acosando y violando a niñas durante años, una clara muestra de la negligencias con la que se trata a las víctimas.
Virginia Giuffre fue una de las mujeres que denunció a Epstein por tráfico sexual en 2009, un delito que sufrió cuando tenía 17 años. Inicialmente lo demandó de forma anónima, pero Giuffre decidió hacer público el caso al año siguiente, citando también a Maxwell y al expríncipe Andrew como sus abusadores, relato corroborado con fotografías, y posteriormente también demandó a Maxwell por difamación. Fue una de las principales acusadoras en el caso; su relato permitió importantes avances en las investigaciones, abriendo la puerta para que otras víctimas también se manifestasen. Desafortunadamente, Virginia se quitó la vida en abril de 2025. En un comunicado de prensa, su familia declaró: «El precio del abuso es tan pesado que para Virginia se volvió insostenible soportarlo» [20].
Esta es la realidad de miles de mujeres víctimas de delitos sexuales, la negligencia de las autoridades, las arduas batallas que enfrentan cuando logran denunciar el abuso y las cicatrices emocionales que les quedan de por vida.
También es importante destacar la vulnerabilidad económica de muchas de las niñas que sufrieron con Epstein y el papel de la diferencia de clase social en los abusos cometidos. Desde que surgieron las acusaciones en 2005, han sido un factor relevante los pagos que ofrecía a adolescentes de escuelas locales para que fueran a su casa y prestaran servicios sexuales, los que oscilaban entre trescientos y mil dólares [21], y también para que llevaran a más adolescentes a su casa [22]. Virginia fue «reclutada» cuando era empleada de uno de los implicados, mientras trabajaba en Mar-a-Lago, propiedad de Donald Trump [23].
También existen indicios de «importación» de niñas de países pobres, como el Brasil, en que Epstein pagaba las visas de sus víctimas para entrar en Estados Unidos, a través del agente de modelos francés Jean-Luc Brunel [24]. Tanto la trata como el turismo sexual en países semicoloniales, perpetrados por hombres adinerados de lugares como Estados Unidos, se encuentran entre las formas más brutales en que las mujeres experimentan las consecuencias del imperialismo.
Este es otro ejemplo de la relación entre el capitalismo y el sexismo, que, además de sobreexplotar a las mujeres trabajadoras e imponerles una doble jornada laboral, las transforma en objetos sexuales, especialmente para el uso de los hombres de la burguesía. Si bien la violación y el abuso no son exclusivos de los hombres burgueses, cuando ellos son los responsables, su poder económico y su influencia política, así como la amenaza implícita de represalias, dificultan aún más el proceso de denuncia, investigación y sanción, que ya resulta agotador y frustrante para las víctimas, incluso cuando el agresor no es un político o empresario famoso.
Vínculos con el sionismo
Un aspecto que los grandes medios de comunicación suelen pasar por alto al hablar de Jeffrey Epstein es su relación con las instituciones del Estado de “Israel” y su proyecto colonizador. Documentos publicados prueban que financió a grupos como los Amigos de las Fuerzas de Defensa de Israel (“Friends of the Israeli Defence Forces”), que apoyan al ejército que lidera el genocidio de la población palestina, y al Fondo Nacional Judío (“Jewish National Fund”), cuyo objetivo es fomentar la colonización mediante la compra y ocupación de tierras en territorio histórico palestino [25].
Los archivos también contienen registros de comunicaciones entre Epstein y figuras centrales de la inteligencia israelí, como el ex primer ministro Ehud Barak, y un memorando del FBI con información, aún no comprobada, de que Epstein había sido entrenado como espía por el servicio de inteligencia israelí. Sus profundos vínculos con la elite global y su potencial para concentrar información comprometedora sobre ella lo convertirían en objeto de interés para los servicios de espionaje [26].
La participación y financiación de Jeffrey Epstein en el proyecto sionista de limpieza étnica del pueblo palestino puede considerarse otro de sus hediondos crímenes, proyecto este que incluso cuenta con el apoyo de muchos de sus «socios», como Donald Trump.
«No hay justicia para los pobres, a los ricos todo les está permitido»
La indignación mundial que despierta cada nuevo detalle revelado sobre los crímenes de Jeffrey Epstein y compañía es profunda. No se trata solo de una docena de «hombres malos», sino de un sistema dominado por una clase degenerada, y diseñado para que la justicia no exista.
Se nos dice que el sistema de «justicia», desde la policía hasta los tribunales, está diseñado para ser imparcial, para identificar y castigar a los culpables, sean quienes sean. Sin embargo, la verdad es que estas son herramientas en manos de la elite económica de nuestra sociedad, utilizadas para reprimir a quienes se atreven a alzarse para luchar, para violentar y encarcelar sin motivo a la población explotada y oprimida. Esto es visible en Estados Unidos, donde los jóvenes negros tienen 5,6 veces más probabilidades de ser arrestados que los blancos [27], no porque cometan más delitos, sino porque son el blanco predilecto de la policía y reciben juicios injustos. La brutalidad policial que sufren a diario hombres y mujeres negros inocentes fue el detonante de protestas masivas en 2020, en respuesta al asesinato de George Floyd, uno entre tantos que pierden sus vidas debido al racismo policial. Al mismo tiempo, hay hoy más de 60.000 inmigrantes presos en centros de detención, de los cuales más de 70% no tiene antecedentes penales [28], y cada día el ICE saca a más personas de sus hogares y lugares de trabajo.
Cuando llega el momento de investigar y juzgar a miembros de la burguesía, las reglas cambian; o, más precisamente, las reglas dejan de existir. Personas como Elon Musk, Bill Clinton, Donald Trump están acostumbradas a usar su dinero o su influencia política para salir airosas de cualquier situación, poniéndose por encima de las leyes, incluso cuando la acusación es tan terrible como la de trata de niñas y pedofilia. El mensaje que se transmite a las mujeres víctimas de abuso es que sus vidas no valen nada, una consecuencia más del machismo engendrado en el sistema capitalista.
La única posibilidad de imponer consecuencias a los responsables reside en la clase trabajadora y su capacidad de movilización. Al fin y al cabo, si se impusieron algunos castigos –el encarcelamiento de Jeffrey Epstein, la destitución y encarcelamiento del expríncipe Andrew, o incluso la publicación de los archivos, en contra de la voluntad de Trump– fue gracias a la creciente presión pública. Aun así, es insuficiente; muchos de los responsables siguen impunes, y muchos de los documentos publicados fueron severamente censurados.
Solo una investigación independiente y un juicio conducido por organizaciones de la clase trabajadora podrían garantizar justicia, porque la clase dominante no puede ser juzgada por los instrumentos que ella misma creó para su propio beneficio.
Al mismo tiempo, es necesario prestar atención a las víctimas, no solo en este caso, sino en todos los casos similares, mejorando los canales de denuncia y de abrigo, brindándoles el apoyo necesario, ya sea financiero, psicológico, etc.
Si los archivos Epstein son un retrato de la bancarrota de nuestro sistema y sus líderes, es necesario derribarlo y reconstruir la sociedad de la mano de las trabajadoras y los trabajadores, con sus propios instrumentos de justicia, construyendo un mundo donde el dinero no compre más la impunidad.
Traducción: Natalia Estrada.
[1] https://www.cnnbrasil.com.br/internacional/entenda-o-que-e-o-caso-jeffrey-epstein-magnata-envolvido-em-abuso-sexual/
[2] https://www.pbs.org/newshour/politics/a-timeline-of-the-jeffrey-epstein-investigation-and-the-fight-to-make-the-governments-files-public
[3] https://www.npr.org/2025/07/25/nx-s1-5478620/jeffrey-epstein-crimes-timeline-legal-case
[4] https://www.bbc.com/portuguese/articles/c8egl4xk759o
[5] https://www.theguardian.com/uk-news/2015/jan/02/prince-andrew-named-us-lawsuit-underage-sex-allegations
[6] https://www.bbc.com/portuguese/articles/c87r9887g39o
[7] https://www.nbcnews.com/politics/justice-department/doj-releases-new-trove-long-awaited-epstein-files-rcna256714
[8] https://nymag.com/nymetro/news/people/n_7912/
[9] https://www.aljazeera.com/news/2025/11/18/how-donald-trump-shifted-on-releasing-the-jeffrey-epstein-files
[10] https://www.nytimes.com/2026/02/01/us/trump-epstein-files.html
[11] https://www.theguardian.com/us-news/2024/oct/25/trump-sexual-misconduct-allegations-timeline
[12] https://g1.globo.com/mundo/noticia/2026/01/22/rejeicao-a-trump-aumenta-nos-eua-e-chega-a-56percent-diz-pesquisa-do-nyt.ghtml
[13] https://www.cnnbrasil.com.br/internacional/o-que-os-novos-arquivos-de-epstein-revelam-sobre-bill-clinton/
[14] https://oglobo.globo.com/mundo/noticia/2026/02/07/caso-epstein-bill-e-hillary-clinton-solicitam-depoimento-publico-no-congresso-dos-eua.ghtml
[15] https://g1.globo.com/mundo/noticia/2025/10/30/principe-andrew-vai-perder-titulo-de-principe-e-deixar-residencia-oficial-diz-palacio-de-buckingham.ghtml
[16] https://g1.globo.com/mundo/noticia/2026/02/19/ex-principe-andrew-preso-policia-reino-unido.ghtml
[17] https://www.bbc.com/news/articles/cqxynz2l0g2o
[18] https://www.advocate.com/news/elon-musk-vivian-wilson-epstein
[19] https://www.theguardian.com/us-news/2025/dec/21/epstein-fbi-maria-farmer-annie-farmer
[20] https://www.nbcnews.com/news/us-news/virginia-giuffre-one-jeffrey-epsteins-prominent-abuse-survivors-dies-s-rcna203027
[21] https://www.theguardian.com/world/2015/jan/10/jeffrey-epstein-decade-scandal-prince-andrew
[22] https://www.pbs.org/newshour/nation/newly-released-epstein-transcript-florida-prosecutors-knew-billionaire-raped-teen-girls-years-before-cutting-deal
[23] https://www.theguardian.com/us-news/2025/oct/15/prince-andrew-virginia-giuffre-abuse-epstein-maxwell
[24] https://g1.globo.com/mundo/noticia/2026/02/03/jean-luc-brunel-quem-e-o-amigo-de-epstein-que-liga-o-bilionario-que-comandava-escandalo-sexual-ao-brasil.ghtml
[25] https://www.aljazeera.com/news/2026/2/9/what-were-jeffrey-epsteins-links-to-israel
[26] Ídem nota 25.
[27] https://www.sentencingproject.org/app/uploads/2025/08/Black-Disparities-in-Youth-Incarceration.pdf
[28] https://tracreports.org/immigration/quickfacts/

