Un día histórico de unidad y lucha internacional de la clase trabajadora contra la explotación y las guerras imperialistas.
Se acerca el 1 de mayo, día de lucha de los y las trabajadoras, que recuerda la histórica huelga de los trabajadores de Chicago en 1886, que exigían reducción de la jornada laboral y mejores salarios, y honra a los mártires de esta lucha que enfrentaron una sangrienta represión y murieron a manos de la burguesía y del gobierno estadounidense.
Esta fecha fue inmortalizada en el Segundo Congreso de la Internacional Socialista (la Segunda Internacional) en 1889 como forma de llamar a la unidad internacional de los trabajadores contra el capitalismo y por la Revolución Socialista.
La Segunda Internacional agregó posteriormente el punto: contra la guerra imperialista. Primero en 1907 y luego en 1912, con la resolución de convocar una Huelga General Internacional si estallaba la Primera Guerra Mundial. Se hizo un llamado a los trabajadores a un derrotismo activo en sus países, ya que todos eran países imperialistas en conflicto.
Ya en 1910, se incorporaron los derechos de las mujeres a la conmemoración del 1 de mayo, como símbolo y homenaje a las obreras asesinadas durante la huelga en la fábrica Cotton de Nueva York, en 1908. Homenaje este que también dio origen al Día Internacional de Lucha de las Mujeres (8 de marzo).
El 1 de mayo de este año reviste esta importancia debido a la necesidad de movilizar a la clase obrera y a los trabajadores de todo el mundo contra las guerras y los ataques promovidos por Estados Unidos/Israel y Rusia contra Venezuela, Irán, Líbano, Palestina y Ucrania. Pero también para exigir mejores salarios y luchar contra los ataques a los derechos y contra las subcontrataciones.
Levantarse contra el imperialismo y sus guerras
Vivimos un momento en que tanto gobiernos de izquierda como los tradicionales de derecha atacan los derechos democráticos y laborales, y en la que potencias capitalistas como Rusia y Estados Unidos/Israel atacan y promueven guerras de dominación con el objetivo de ampliar su dominio sobre los pueblos del mundo y aumentar la explotación sobre la clase trabajadora. Rusia lleva cuatro años atacando a Ucrania con intenciones coloniales y para saquear sus riquezas económicas y naturales.
Estados Unidos atacó a Venezuela con el objetivo de controlar el petróleo, y junto con Israel ahora ataca a Irán. Sin embargo, con la excepción de Venezuela, donde el régimen chavista de Delcy entregó a su socio Maduro, se doblegó ante Trump, y ahora la dictadura está al servicio del imperialismo estadounidense, en Ucrania, Irán, Líbano y Palestina, los trabajadores, junto con los ejércitos de sus países, pero también con el apoyo y la solidaridad de trabajadores de otros países que se manifiestan y boicotean los envíos de armas a Israel, resisten heroicamente y plantean la posibilidad de derrotar a los invasores.
A diferencia de la posición de la Segunda Internacional en 1912, no podemos ser imparciales en estas guerras, ya que implican invasiones de potencias contra países independientes o subyugados; por lo tanto, estamos por la derrota militar de los invasores. Derrotar a Estados Unidos, Israel y Rusia, que son potencias capitalistas en estas guerras, muestra a los oprimidos del mundo que es posible vencer y fortalece a los trabajadores para la próxima lucha, que será contra sus propios gobiernos, porque Zelenski en Ucrania, la dictadura iraní y la domesticada dictadura de Delcy en Venezuela atacan a los trabajadores arrebatándoles derechos y reprimiendo sus luchas, incluso en tiempos de guerra. Por consiguiente, en cuanto expulsemos a los invasores, los trabajadores estarán fortalecidos para enfrentarse a sus gobernantes.
¡Fuera Rusia de Ucrania!
¡Fuera Israel de Palestina, Irán y el Líbano!
¡Fuera Estados Unidos de Venezuela e Irán!
Obreras y trabajadores contra la explotación capitalista.
Quienes producen toda la riqueza del mundo son los obreros y las obreras de fábricas, minas, petroleras, de la construcción y del campo, junto con los trabajadores de diversos sectores de la sociedad. Fabrican desde ladrillos, ropa y alimentos hasta edificios, vacunas, teléfonos celulares, computadoras, aviones, cohetes y satélites. Sin embargo, todo lo que producen es apropiado por un puñado de dueños del mundo que, movidos por la avaricia, pagan salarios miserables y, junto con el gobierno de turno, garantizan que las leyes votadas y aprobadas sean siempre contra los trabajadores en su conjunto. Aumentan la explotación mediante las subcontrataciones y las tercerizaciones, son negligentes con respecto a las enfermedades ocupacionales y los accidentes de trabajo, y son conniventes con la desigualdad salarial para las mujeres, el acoso moral y sexual, así como de la violencia machista y racista.
Solo es posible cambiar esta realidad con una sociedad gobernada por las y los trabajadores, en la que los trabajadores gobiernen a través de asambleas obreras y populares con control sobre sus representantes. O sea, una verdadera democracia directa, sin patrones ni explotadores. Una sociedad socialista.
El 1 de mayo es día de lucha
Este año, el 1 de mayo nos da motivos de sobra para salir a las calles con todas nuestras fuerzas, organizando paros laborales y huelgas donde sea posible. Pero para ello, es necesario presionar y derrotar a las direcciones tradicionales de los sindicatos y las centrales sindicales en la mayoría de los países, ya que la gran mayoría está atada a los patrones y a los gobernantes, y tratan de convertir este día de lucha en un día de fiesta. La autoorganización y la organización política de los trabajadores son necesarias, y nosotros, de la CORI-CI (Corriente Obrera Revolucionaria Internacional – Cuarta Internacional) nos ponemos a disposición para ayudar en esta organización y movilización.
Como parte de esto, haremos una actividad internacional sobre estos temas:
25 de abril de 2026 a las 17:00 en Brasil,
16:00 en Chile y Argentina,
15:00 en Perú,
14:00 en Centroamérica,
22:00 en Europa.
- ¡Fuera Estados Unidos/Israel de Irán, Líbano y Palestina!
- ¡Fuera Rusia de Ucrania!
- ¡Por el fin de las tercerizaciones (subcontrataciones) y de los ataques a los derechos de los trabajadores!
- ¡El capitalismo es explotación, destrucción y muerte! ¡Muerte al capitalismo!

