VOS Brasil
En las elecciones de 2018, Jair Bolsonaro ganó y consolidó al bolsonarismo como la principal fuerza política de extrema derecha en Brasil. Aquella elección dividió opiniones e incluso provocó rupturas familiares. Fueron cuatro años de un gobierno contrario a los intereses de los trabajadores. Creció la violencia política y aumentaron los discursos racistas, machistas y LGBTfóbicos. El negacionismo fue responsable de la muerte de cientos de miles de personas [durante la pandemia].
En el ámbito económico, Paulo Guedes y su equipo aprobaron la reforma de las pensiones y atacaron las condiciones de vida de la mayoría de los trabajadores, al tiempo que privilegiaban a los grandes empresarios.
Lejos de cualquier «patriotismo», actuaron entregando los recursos del país y sometiéndose servilmente al imperialismo. Defensores de la dictadura militar expresaban en sus discursos el deseo de clausurar el régimen democrático, algo que intentaron concretar el 8 de enero de 2023.
Lula fue elegido en 2022 prometiendo “picanha” [carne de muy buena calidad] para los trabajadores y una mejora en las condiciones de vida. Tras estos cuatro años, las promesas se han convertido en palabras que se lleva el viento. En economía, mantuvo la agenda neoliberal del Ajuste Fiscal de Fernando Haddad. Continuó con las privatizaciones y no derogó las reformas laboral y de pensiones, tal como había prometido.
Por eso, la vida sigue siendo dura para la mayoría. Para 2026, se estima que el costo de vida para los brasileños será de 3.520 reales [665 dólares], mientras que el 70 % de la población sobrevive con unos ingresos aproximados de apenas 2.500 reales [475vdólares].
Aunque en sus discursos defienden la soberanía, en la práctica no han hecho nada para garantizar la defensa de nuestros recursos naturales. Al contrario: llegó a coquetear con Trump, afirmando que surgió una especie de «química» entre ambos.
La ilusión de las urnas y la realidad del trabajador.
La clase trabajadora se dividió por la mitad en las elecciones de 2018 y 2022. Votó por uno o por otro creyendo que su voto serviría para mejorar su vida, que el salario aumentaría y que los precios de los alimentos dejarían de subir.Sin embargo, ya fuera con la extrema derecha o con esa supuesta «izquierda» en el poder, eso no sucedió. Esta polarización es la mayor “fake news” contra la clase trabajadora desde el fin de la dictadura.
En las elecciones, las disputas se presentan como dos bandos opuestos. No obstante, la realidad ha demostrado que ni uno ni otro gobierno mejoraron la vida del pueblo trabajador. A pesar de no ser iguales, tienen algo en común que es fundamental: defienden los intereses de los grandes empresarios y del imperialismo y, por tanto, actúan en contra de los trabajadores.
¡Por una alternativa obrera y socialista!
Esta polarización política no sirve en absoluto para mejorar la vida de quienes trabajan y producen la riqueza de este país. El poder sigue bajo el control de los jueces y políticos de la burguesía. La única polarización que nos beneficia es la de la clase trabajadora organizada frente a la burguesía.
Nosotros, desde Voz Operária Socialista, defendemos que la participación de los trabajadores en la política debe ser permanente. Presentaremos la candidatura de Frodo a diputado federal, defendiendo la construcción de un campo de la clase trabajadora frente a todas las alternativas de la patronal.
Defendemos también la necesidad de construir un Gobierno Obrero y Socialista, ya que ni la extrema derecha ni el PT representan alternativas reales para la clase trabajadora.

